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miércoles, 23 de noviembre de 2016

llueve en Mi...



En la altura, abanicándome como muerte paciente…


Ella llega…


La recibo en su camino, sin importar donde vaya
bombardeándola con delgadas gotas  en cada paso,
ante su prisa la frecuencia aumenta…



se detiene y la espero sin mojarla, intenta dar un paso,
se arrepiente, quedándose quieta a medio avanzar,
libero un delgado cristal que queda suspendido frente a Ella esperando mojarla,
regresa el pie a su posición inicial y la gota regresa a Mi

mira la nube reconociendo mi endemoniado rostro, desciendo,
haciendo noche su día como el ojo de un huracán que la rodea en neblina haciéndole sentir brisas en sus pies, subiendo acampanándole el vestido, cubriéndole  como aliento excitado, rozándola entre sus piernas colándome desde atrás escalando por el vientre hacia sus pechos, atrapando su espalda, cubriéndole el cuello, vistiéndole los brazos

suave, tibio… húmedo



acariciando la palma de su mano, la oscuridad despeinándola, susurrándole, al oído, presionando sus lóbulos en medio del tubular descontrol,
la cortina de lluvia tocan sus senos, viento caprichoso dirige sus cabellos utilizándolo para jugar en sus endurecidas cimas enroscándose, apretando de a poco, desenroscándose y con sus puntas excitándolos

el círculo comienza a cerrarse apretándola, al punto de cegarla
por la densa nubosidad que la cubre, liberándola de a poco,
a medida se disipa, la desnudo lentamente mostrando su cuerpo

elevándola por mi tormentosos deseos, danza entre mi nubes

gotas ¡!!!!! … chocan suave en la superficie de sus labios, rostro,
toda su piel hasta lograr que sienta esas miles de sensaciones,
acumulándolas en besos que se multiplican hasta que forman una sola
y gran caricia invadiéndola por completo.

lechos incontables de ríos surcan su figura mutando en espesas ventosas de brea pegajosa apretando sus senos, viajando hasta el dique de sus partes más íntimas calentándose, que al despegarse succionan las estratégicas zonas de placer una y otra vez haciéndola gemir al punto de dejarla sin aire por la tensión que experimenta, arqueándose de gusto



la gran masa negra se alimenta de sus calores incontenibles brillando en la fricción resbalosa de sus lubricaciones, profanando su interior excitándola
al sentirla orgásmica, mi maldad no puedo evitar iluminarla de un relámpago
ver su cuerpo moverse y al momento de que comienza a venir penetrarla una y otra vez con sádicos rayos haciéndola gritar en cada espasmo

hilos eléctricos en sus senos haciendo estallar sus pezones y el elixir de su sexo aumentando mis ganas de humanizarme y cumplir el rito con mis labios, sentirla con mis manos quemarme en su interior, fundidos en un solo infierno



por sobre la tormenta, en la acolchonada blancura, ambos agitados recorriendo las fronteras del abismo pecado frotándonos, mientras me pierdo dentro suyo, encendiendo entre choques, atronadores encuentros en un ciclón de relámpagos que dibujan nuestros cuerpos en las nubes, convirtiendo la tromba en lluvia de placer mirándonos con rabia de excitación animal en cada orgasmo indescriptible



……………………………………………


el sonido constante del viento caliente…


retumban los cimientos por un gran trueno


abre los ojos…


sola en el baño, frente al secador de manos
mientras airea su blusa empapada, sonríe

se mira al espejo, totalmente pensativa

interrumpiéndola su propio reflejo que le dice

“no es por Ti… llueve en Mi”


Prince - Purple Rain

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